¿Qué pasaría si de repente tuvieras que comunicarte sin usar la voz? ¿Cuántas puertas se cerrarían? ¿Cuántas conversaciones quedarían sin ocurrir? Para millones de personas en México, esa no es una pregunta hipotética: es la realidad cotidiana de la comunidad sorda.
Desde el Centro Panamericano COLABORE, la Universidad Panamericana ofrece cursos de Lengua de Señas Mexicana (LSM) abiertos a toda la comunidad universitaria. Una iniciativa que va mucho más allá de aprender un idioma: es una invitación a ampliar la mirada y a construir, desde el aula, una sociedad más incluyente.

Una habilidad que transforma
El programa cuenta con dos niveles diseñados para distintos momentos del aprendizaje:
El nivel básico introduce a los alumnos en el mundo de la LSM a través de vocabulario esencial: el abecedario, colores, números, saludos, verbos cotidianos y expresiones de sentimientos, entre otros. El objetivo es claro: que cada alumno pueda tener una conversación real con una persona de la comunidad sorda.
El nivel intermedio profundiza en ese camino. Con temas como profesiones, terminología médica, cultura sorda y un examen final con presentación, este nivel está pensado para quienes quieren ir más allá del vocabulario y acercarse genuinamente a la comunidad.
Ambos cursos se imparten de manera presencial en los campus Mixcoac y Ciudad UP, con grupos de máximo 30 alumnos para garantizar una experiencia cercana y práctica.
Lo que se aprende no cabe en un temario
Más allá de las señas y la gramática, quienes han tomado el curso coinciden en algo: la LSM cambia la forma de ver el mundo.
Una alumna que vivió esta experiencia lo describe así:
“El curso de Lengua de Señas Mexicana me hizo tener una perspectiva más amplia sobre cómo muchas veces no somos lo suficientemente incluyentes con los demás. Antes de este curso no me había puesto a pensar en los retos que enfrentan las personas de la comunidad sorda en su vida diaria. Aprender lo básico para poder comunicarme con lengua de señas me pareció algo muy valioso e interesante, porque me permitió acercarme a una realidad que antes desconocía. Sin duda, fue una experiencia que me dejó muchos aprendizajes y una mayor conciencia sobre la importancia de la inclusión.”
Ese cambio de perspectiva es, quizás, el aprendizaje más importante. Porque la inclusión comienza antes de cualquier rampa o adaptación: comienza en la disposición de cada persona a tender un puente hacia quien vive diferente.

¿Cómo inscribirse?
El curso tiene un costo e incluye validación de horas de servicio:
- 120 horas al cumplir el 80% de asistencias
Pasos para inscribirse:
- Estar atento a las convocatorias del semestre dentro del micrositio de Compromiso Social
- Asistir a una de las juntas informativas para conocer más sobre el proyecto
- Enviar una carta motivo
- Subir el comprobante de pago al micrositio
¿Te animas a aprender a escuchar con las manos? El Centro Panamericano COLABORE te espera.
